Escuché decir a Rafael Squirru que es posible comenzar a pintar a los veinte o a los sesenta años. A mi me está pasando esto último.

Tomé contacto con la pintura a mediados de la década del '50 cuando en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de Buenos Aires tuve como profesor de dibujo al maestro Lorenzo Gigli. A él le debo mi amor por esta disciplina, complementada después con materias como plástica y visión.

Desde entonces alterné "observación" con algunas muestras individuales y colectivas donde coseché algunos premios. Sin embargo, es mucho después, en 1996, cuando dispongo de "tiempo taller" para pintar y también destruir buena parte de lo pintado; fiel, sin saberlo, a los conceptos de Piaget quien asevera que se aprende mucho más cuando se cometen errores.

En la mayoría de mis obras utilizo técnicas mixtas. Témperas, tintas, óleos pastel, lápiz, etc.